Etiquetas resistentes al agua, como al frío, al sol y al roce se eligen según dónde vivirá tu producto. Ese entorno define el material, el adhesivo y la impresión: el frío pide adhesivo para baja temperatura; la humedad, BOPP con barniz o laminado; el sol, tintas que conserven el color; y el roce, una superficie y un ribbon resistentes.

Tabla de contenidos

Las tres decisiones que define el entorno de tu etiqueta

Antes de definir colores y tipografía, hazte una pregunta: ¿dónde va a vivir tu etiqueta?

Tu producto recorre un camino. Sale de la planta, se guarda, viaja y llega a las manos de tu cliente. La etiqueta lo acompaña en todo ese trayecto. Y tiene que llegar al final como salió: con tu marca completa, los datos legibles y bien pegada al envase.

El material

de qué está hecha la etiqueta, por ejemplo papel o una película plástica.

El adhesivo

lo que la une al envase.

La impresión

cómo se plasman el diseño y los datos, como lote, caducidad, precio o código de barras.

Si eliges primero el diseño y después piensas en el entorno, corres el riesgo de que la etiqueta se despegue, se borre o se arrugue antes de tiempo. Por eso empezamos por el entorno. Estos son los cuatro más comunes y lo que cada uno pide.

Los cuatro entornos de un vistazo

Frío

Donde es común: Alimentos, farmacéutica

Qué se define: Adhesivo para baja temperatura y momento de aplicación

Humedad

Donde es común: Cosmética, limpieza, bebidas

Qué se define: Material sintético y protección del diseño

Sol y Luz

Donde es común: Retail, exhibición

Qué se define: Tintas, acabado y tipo de impresión

Roce

Donde es común: Logística, manufactura

Qué se define: Resistencia de la superficie y tipo de ribbon

Etiquetas para frío: refrigerados y congelados

Refrigeradores, cámaras frías y congeladores. Es el entorno de muchos productos de alimentos y farmacéutica.

Qué pide una etiqueta para frío

Un adhesivo formulado para baja temperatura, que conserva su agarre cuando el envase se enfría.

Una impresión que soporte la condensación, si la etiqueta lleva lote o caducidad impresos en planta. La condensación son las gotas de agua que se forman al sacar el producto del frío.

Por qué importa

Un adhesivo de uso general no está pensado para trabajar en frío, y la etiqueta puede empezar a levantarse por las orillas. Lo mismo pasa si se aplica sobre un envase que ya está frío o húmedo: el adhesivo no alcanza a hacer contacto con la superficie.

Etiquetas resistentes al agua.

Regaderas, cocinas, hieleras y bebidas frías. Es el entorno de cosméticos, productos de limpieza y bebidas.

Qué pide una etiqueta resistente al agua

Un material sintético, como el BOPP (película plástica), que no absorbe el agua como el papel.

Una capa que proteja el diseño:un barniz o un laminado, es decir, una película transparente que cuida la tinta.

Papel o BOPP: cuál usar cuando hay agua

El papel absorbe la humedad: se arruga, se mancha y puede desprenderse del envase. El BOPP no la absorbe, así que tu etiqueta conserva su forma y tu diseño se mantiene en el anaquel y en la regadera.

El BOPP tiene variantes. El BOPP blanco da un fondo sólido para que tus colores destaquen. El BOPP transparente deja ver el envase o el producto a través de la etiqueta. Elegir entre uno y otro es una decisión de diseño; los dos responden igual de bien a la humedad.

Etiquetas para sol y luz: anaquel, vitrina y exteriores

Anaqueles iluminados, vitrinas y exteriores. Es el entorno del retail y de los productos que se exhiben.

Qué pide una etiqueta expuesta a la luz

Tintas y acabados que conserven el colorcon la exposición a la luz.

Impresión por transferencia térmica para los datos variables, como precio o código. En este método, un ribbon (cinta de tinta) transfiere la tinta al material con calor, y el dato dura más.

Por qué importa

En el anaquel, tu etiqueta es lo primero que ve tu cliente. Un color que se desvanece hace que un producto nuevo parezca viejo. Y un precio o un código que se borra deja de servir en la caja.

Etiquetas para roce: logística y manufactura

Cajas que se apilan, tarimas que se mueven y paquetes que pasan de mano en mano. Es el entorno de logística y manufactura.

Qué pide una etiqueta que resiste el roce

Una superficie resistente al frotamiento, a través de un código de barras que llegue legible al final del recorrido, porque ahí es donde se lee.

Un ribbon de cera-resina o de resina, según qué tan exigente sea el trato. A más exigencia, más resina en la fórmula.

Por qué importa

Una etiqueta de logística no se juzga en la planta, sino en el andén de tu cliente. Si el lector no puede leer el código, el paquete se detiene y alguien tiene que capturar el dato a mano.

Preguntas frecuentes sobre etiquetas resistentes

¿Qué material de etiqueta resiste mejor la humedad y el hielo?

Un material sintético como el BOPP, porque no absorbe el agua como el papel. Para que la tinta también resista, el diseño se protege con un barniz o un laminado. Si además hay hielo o refrigeración, se suma un adhesivo para baja temperatura.

¿Qué etiqueta usar para productos en refrigeración o congelación?

Una etiqueta con adhesivo formulado para baja temperatura, que conserva su agarre cuando el envase se enfría. Si lleva lote o caducidad impresos en planta, la impresión debe soportar la condensación que aparece al sacar el producto del frío.

¿Qué ribbon usar para etiquetas de logística?

Un ribbon de cera-resina o de resina, según qué tan exigente sea el trato. El ribbon es la cinta de tinta que transfiere los datos a la etiqueta con calor. Lo importante es que el código de barras llegue legible al final del recorrido.

¿Qué hago si mi producto pasa por varios entornos?

Diseña la etiqueta para el entorno más exigente. Un yogur pasa por frío y humedad; una caja de exportación, por roce y sol. La etiqueta reúne lo que pide cada entorno.

Tu producto dice quién eres.

Escríbenos en qué entorno vive tu producto y te decimos qué material le va.